jueves, 26 de julio de 2018

LOS SENDEROS DEL ALMA (Dedicada a Julio Gomez Caceres)


Se escribe de nuevo una triste historia,
Y recorremos el camino de las lágrimas,
Dejándonos llevar por la vida traicionera,
Del destino doloroso y la señora de la guadaña.
Llegas señora en silencio en esta mañana de lunes,
Golpeando con fuerza un corazón bondadoso,
Dejando en la memoria las huellas imborrables,
De risas compartidas y buenos momentos.
El cielo ha decidido ponerte alas blancas amigo mío,
En este latido intenso del Segundo que se va,
Para abrirte las puertas de par en par del cielo,
Regalándote para siempre la tan merecida eternidad.
No tengas miedo amigo mío al viaje,
Pues aquellos que conociste ya te esperan,
Para revivir de nuevo momentos y emociones,
Que de niño y joven compartieron contigo.
Descansa en Paz y camina por los senderos del alma,
Que te llevarán al paraíso prometido,
Y reescribe de nuevo tu historia ya inmortal,
Que para siempre será eterna en aquellos que te aman.
Se que un día Julio volveremos a vernos.

domingo, 15 de julio de 2018

UN NUEVO VIAJE


Navego por las letras que me va dictando mi alma,
En este mar donde se amontonan mis recuerdos,
En la soledad de mis eternas y perdidas horas,
Acercándome cada día más al centro de mi corazón.

Navego sin rumbo hacia el infinito de las palabras,
Con el cielo estrellado como mi único guía,
Mientras perturban en el silencio rompiendo la paz,
Los cantos sugerentes de sirenas varadas.

Me dejo llevar más allá de lo eterno,
Mientras las olas me susurran una canción marinera,
Que va dando forma en mi cabeza al poema,
Y va cubriendo el folio en blanco de tinta.

Rondas negra y fría amiga estos lares,
Con tu guadaña acechando como siempre la vida,
En esta tarde oscura de penumbra que antecede,
A otro día largo, triste y agónico.

Ya no tengo miedo de enfrentarme a la tempestad,
Ni temo a la soledad, ni a la oscuridad de la noche,
Porque algunos viajes no tienen final en una meta,
Porque en la meta comienza a veces el principio de un nuevo viaje.

miércoles, 11 de julio de 2018

EXTRAÑOS



Y esta vez nos tocó ser extraños,
Extraños con miles de recuerdos,
Ambos atados al más doloroso pasado,
Qué dejo mi inexplicable traición.

Los días sé suceden entre la distancia y el silencio,
En una crónica de lo que fue una muerte anunciada,
De aquel que no sabe valorar a tiempo,
Aquello que la vida y el amor le regala.

Ya no busco excusas para encubrir mis pecados,
Sé y puedo nombrar cada uno de ellos,
No tengo miedo a un juicio lenguaz y terrenal,
Porque mi alma ya camina sobre las brasas del infierno.

No soy la víctima sino el verdugo,
De aquello que te jure que sería eterno,
No pretendo limpiar mi sucio pasado,
Pues ni yo mismo soy capaz de entenderlo.

De nada sirven ya las excusas,
Como tampoco sirve de nada pedir perdón,
Nada sirve ya para revivir el alma,
Ni le devuelve la vida al corazón.

Y esta vez nos tocó ser extraños,
Extraños con miles de recuerdos,
Ambos atados al más doloroso pasado,
Qué dejo mi inexplicable traición.

martes, 3 de julio de 2018

EL ABUELO


Sentado en la puerta con la boina calada,
El cigarro en la boca y arrugas en la cara,
Se mira las manos, las manos encalladas,
De trabajar en el campo, de ganarse la jornada,
El abuelo recuerda su vida, con tristeza y con nostalgia.


Recuerda aquellos días y se le encoge el alma,
La dureza con la que le ha tratado la vida,
Y siente como lo invade la rabia,
Sufriendo siempre por el maldito dinero,
Sufriendo siempre y quebrándose la espalda.


Piensa en su Francisca, su Francisca amada,
La mujer que dio luz y vida a sus hijos,
La dueña de su corazón, su amor y su casa,
Y se acuerda de los momentos vividos con ella,
Mientras de tristeza le brotan las lágrimas.

Sujeta con su mano temblorosa el bastón,
Y Saca con la otra un reloj de su bolsillo,
Casi ya es la hora de cenar, qué rápido pasa el tiempo,
Y se dice, hoy ya soy un viejo y hace nada era un niño.

Sentado en la puerta con la boina calada,
El cigarro en la boca y arrugas en la cara,
Se mira las manos, las manos encalladas,
De trabajar en el campo, de ganarse la jornada,
El abuelo recuerda su vida, con tristeza y con nostalgia.

lunes, 2 de julio de 2018

CHUECA




En esta noche calurosa de verano,
En la fina línea que separa la noche del día,
Las horas se hacen ambiguas y abstractas,
Mientras Adan busca Adan y Eva busca a Eva.


En un salto infinito sin tabúes,
Jugando al juego con los ojos de quitarse la ropa,
Para dejar el alma transparente y desnuda,
Y con lujuria, desde la distancia comerse la boca.

Cualquier sitio es bueno en el barrio de Chueca,
Para dejar que el deseo te pinte una sonrisa,
Mientras Eva susurra al oído de Eva,
Adan entrega a Adan algo más que su costilla.

Los prejuicios caen a las primeras caricias,
Mientras las bocas se unen en los labios,
las manos juegan ágiles y sin ninguna prisa,
volando sin alas y jugando al juego del amor.

Por fin se sienten felices y libres,
Las emociones cortan en dos la noche,
Dejándose llevar hasta el éxtasis,
Que produce el no tener ya que esconderse.

En esta noche calurosa de verano,
En la fina línea que separa la noche del día,
Las horas se hacen ambiguas y abstractas,
Mientras Adan busca Adan y Eva busca a Eva.