domingo, 28 de abril de 2024

EN CADA PICO




 Siempre quiso levantar el vuelo,

aunque la vida le llego siempre con prisas,

quiso llegar con sus alas blancas a tocar cielo,

pero el destino maldito le clavo sus garras,

y anda deambulando cada noche de calle en calle, de bar en bar,

buscando un rincón donde dormir y soñar.


Quiso volar tan alto con sus pies clavados al suelo,

que entrego su vida a ese maldito veneno,

que por sus venas corría haciéndole viajar en ciertos momentos,

en los que era todo aquello que un día sonó,

y en aquella su verdad, era el rey de su propio país,

ese país al que él llamaba libertad, y que en realidad era su prisión.


Conoció el cielo y el infierno muchas mañanas, tardes y noches,

cabalgo desnudo por el fino filo que separa la vida de la muerte,

sé jugo a la ruleta rusa su vida en cada pico,

lloro y rio hasta que una tarde de febrero lo encontró la muerte,

en aquel portal y en su último salto al vacío,

se quedó tendido en el suelo, y voló como jamás había volado.


La mañana llegó fría y triste,

la lluvia cubría las calles de Madrid,

como si se tratara de un presagio escrito con prisas,

que se empezó a escribir desde el día que nació,

encontraron su cuerpo sin vida, con una sonrisa en la cara,

mientras su alma volaba con alas nuevas, como siempre él había soñado.


Siempre quiso levantar el vuelo,

aunque la vida le llego siempre con prisas,

quiso llegar con sus alas blancas a tocar cielo,

pero el destino maldito le clavo las garras,

y anda deambulando cada noche de calle en calle, de bar en bar,

buscando un rincón donde dormir y soñar.

miércoles, 24 de abril de 2024

EL MOLINO DEL TÍO GABRIEL







Andaba yo en los andurriales,

metido yo entre harina,

en el molino grande del tío Gabriel,

mientras los arroyos corrían,

la tarde había venido fea,

la tarde se nos caía encima.


Estaba entre faena y faena,

mientras el trigo se molía,

el niño miraba embobado la lluvia,

el agua calmaba la sed,

que la tierra por el verano tenía,

mientras el río zumbaba como el mismo infierno.


Niño mete la mula en el molino,

no sea que a la bestia la caiga un rayo,

y todo lo que hemos ganado hoy,

por esta tarde de tormenta lo perdemos,

que no está la cosa para bromas,

ni para andar enredando.


Niño, vete preparado que ya escampa,

Coge a la mula y ponle la albarda,

yo ya tengo la faena terminada,

y en un rato nos vamos para casa,

con dos sacos de harina,

para tener para hacer todo el año, pan.


Andaba yo en los andurriales,

metido yo entre harina,

en el molino grande del tío Gabriel,

mientras los arroyos corrían,

la tarde había venido fea,

la tarde se nos caía encima.


lunes, 22 de abril de 2024

CUANTO TIRA EL CORAZÓN

 





Dejo correr a mi imaginación hasta ti,

y me dejo llevar a aquellos lugares llenos de magia,

que siempre formaran parte de mí,

parte de todo aquello que soy y seré,

porque aún llevo mi niñez tatuada a fuego en mi alma,

y tú siempre estarás en mí, haciéndome compañía.


Cuanto tira el corazón,

qué fuerte es la nostalgia,

cuando el alma añora volver,

al lugar de donde un día la toco marchar,

buscando un futuro, buscando una vida mejor.


Cuanto tira el corazón hacia ti,

hacia tus calles y plazas,

hacia tus gentes amables, siempre con una sonrisa en la cara,

hacia tantos y tantos sitios incomparables,

que dan luz y vida a la belleza,

que te hace ser una Villa única y diferente.


Cuanto tira el corazón hacia ti,

hacia tus arroyos de agua cristalina,

que dieron prosperidad y riqueza antaño,

cuando tu vida era próspera,

gracias a tus campos y molinos,

que daban sustento, aceite y pan a todos.


Como tira el corazón hacia ti,

cuando hay distancia de por medio,

cuando las visitas son solo en vacaciones,

y la vuelta es obligatoria a la rutina que odio,

y vuelven los kilómetros a separarme de ti otra temporada,

mientras los años pasan y me hago viejo.


Dejo correr a mi imaginación hasta ti,

y me dejo llevar a aquellos lugares llenos de magia,

que siempre formaran parte de mí,

parte de todo aquello que soy y seré,

porque aún llevo mi niñez tatuada a fuego en mi alma,

y tú siempre estarás en mí, haciéndome compañía.

domingo, 21 de abril de 2024

ENTRE JARINA (En Hurdano antiguo)

 



Jandaba yo en los jandurriales,

metio yo entre jarina,

en el molino grandi del tio Andres,

mentras los regatus corrian,

la tardi jabia venio fea,

la tardi se nus caia encima.


Estaba entri faena y faena,

mentras el trigo se molia,

el niñu miraba comu llovia,

el agua calmaba la sed,

que la tierra por el veranu tenia,

mentras el riu zumbaba cumu el mesmo infiernu.


Niñu meti la mula en el molinu,

nu sea que a la bestia la caiga un rayu,

y tou lo que jemos ganau joi,

por esta tardi de tormenta lo perdamus,

que no jesta la cosa pa bromas,

ni pa anda enrredandu.


Niñu, veti preparadu que ya escampa,

cogi a la mula y porli la albarda,

yo ya tengu la faena termina,

y en un ratu nos vamus pala casa,

con tres sacus de jarina,

para tener para jacer todu el añu, pan.


Jandaba yo en los jandurriales,

metio yo entre jarina,

en el molino grandi del tio Andres,

mentras los regatus corrian,

la tardi jabia venio fea,

la tardi se nus caia encima.

martes, 16 de abril de 2024

DE VUELTA DE TODO

 





De vuelta de todo,
de camino a ninguna parte,
aquí estoy tentando al destino,
retando de tú a tú a la suerte,
desafiando cara a cara al amor.

Aquí estoy con el alma desnuda,
sin prisas pero sin pausas,
al ritmo que marca este corazón nómada,
que no encontró aún su lugar,
Y un buen día se declaró errante.

Aquí estoy trepando al cielo,
y descendiendo al infierno,
sin miedo al que dirán,
pues mi conciencia la deje en un rincón,
en el mismo rincón,
donde un día abandone a mi vergüenza.

De vuelta de todo,
de camino a ninguna parte,
dejando huellas imborrables en mi tiempo,
en un salto mortal hacia la eternidad,
mirando cada segundo a los ojos de la muerte.
Aquí estoy mirando al mar desde la arena,
desde esta playa perdida,
en la que un día me encontré y perdí sin remedio,
a altas horas de la madrugada,
en el fondo de una botella de ron,
mientras me guiñaba el ojo una sirena.

Aquí estoy sujetando las horas de un reloj,
que martillea los segundos con saña,
mientras la oscuridad le gana la partida al día,
ya vengo de vuelta de todo,
Y voy camino a ningún lugar.

lunes, 15 de abril de 2024

PASANDO EL RATO

 


Aquí estoy sentado,

sentado pasando el rato,

viendo pasar sin prisa las horas,

pensando y pensando,

qué rápido se ha pasado la vida,

qué corto se me ha hecho el tramo.


Aquí estoy sentado,

ya con ochenta años,

con la espalda encorvada y arriñonado,

de tanto trabajar la tierra,

en otoño, invierno, primavera y en verano,

para llevar comida a la mesa, para ganar unos reales,

para que los míos no pasaran por lo que yo había pasado.


Aquí estoy sentado,

mientras pasa algún paisano,

con la tranquilidad que dan los pueblos,

con sus ratos buenos y malos,

le pregunto,

¿Cómo va la vida? ¿Qué tal van los sembrados?


Con la boina calada y en la boca un cigarro,

me contesta con cariño mirando,

Todo va muy bien, todo va tirando,

y si el tiempo quiere y llueve como otros años,

habrá buena cosecha y habrá peces en ríos, 

y mucha agua en los pantanos.


Hay de aquellos tiempos donde yo andaba moceando,

Cuando las tierras eran monte, llenos de zarzales altos,

cuando había que arrancar las jaras con el pico y las manos,

para sembrar olivos y cerezos con esfuerzo, con el sudor de la frente,

trabajando de sol a sol como esclavos.


Aquí estoy sentado,

sentado pasando el rato,

viendo pasar la vida, 

viendo pasar a mis paisanos,

con la boina calada, con una rama de castaño,

esperando a que me llame mi mujer,

para subir a cenar y acostarnos.