miércoles, 23 de julio de 2025

DE REPENTE ( A mi padre)

 




Ahora que se me hacen más cortos los años,
que me he hecho de repente y sin darme cuenta viejo,
que se me ha llenado de escarcha la cabeza,
que tengo todo blanco el pelo,
ahora que ando despacio encorvado,
mirando mucho para el suelo.

Ahora que sin mi bastón no me levanto,
sentado a la puerta viendo jugar a mis nietos,
ay, si supieran cuanto a trabajo su abuelo,
en esas tierras de otros,
arrancando como un esclavo el monte,
sembrando olivos y cerezos,
de sol a sol, y sembrando aparte también los huertos.

Qué fácil es ahora la vida,
lo tienen casi todo hecho,
ya casi nadie se sacrifica,
la mayoría de los muchachos se han ido del pueblo,
en busca de una buena vida,
esa que no tuvieron sus padres, ni sus abuelos,
esa que antes era dura, cobrado una miseria de sueldo.

Ya me queda poca vida,
el tiempo me está llamando hacia el lecho,
ese que me espera en el Campo Santo,
para formar parte del suelo,
hoy recuerdo lo que decía el cura,
y también lo decía mi abuelo,
polvo hemos sido, y polvo otra vez seremos.

Ahora que se me hacen más cortos los años,
que me he hecho de repente y sin darme cuenta viejo,
que se me ha llenado de escarcha la cabeza,
que tengo todo blanco el pelo,
ahora que ando despacio encorvado,
mirando mucho para el suelo.

MANZANAS AMARGAS

 



En esta noche de horas tardías y oscuras,
en las que Dios le echa un pulso al Demonio,
escuchando el sermón de falsos profetas,
dejándome arrastrar por la lujuria y el morbo,
de afroditas con minifalda y medias negras.

En esta noche de horas tardías y oscuras,
donde manda la cartera y no el corazón,
alto de probar manzanas maquilladas y amargas,
apoyado en la barra con una cerveza en la mano,
ando divagando entre lo divino y lo mundano.

En esta noche de horas tardías y oscuras,
en el paraíso que a bien alguien llama garito,
voy dejándome con cada sorbo la dignidad,
mientras la música suena recordándome el pasado,
en un vaivén de emociones encontradas.

En esta noche de horas tardías y oscuras,
en la fina línea que separa la realidad de la fantasía,
al borde del precipicio que yo mismo he creado,
susurrado al oído del tiempo palabras rebuscadas,
de musas con pechos provenientes y piernas largas.

En esta noche de horas tardías y oscuras,
dejándome arrastrar por la sin razón,
mordiendo de nuevo manzanas amargas,
con la ropa en el suelo de una habitación
camino por lo más oscuro y perverso de mi alma.

viernes, 4 de julio de 2025

BESOS DE PAN Y LECHE (A los Niños y niñas de Gaza)

 



Besos de pan y leche,
Para mitigar el hambre atrasada,
Quien tiene la llave de la tahona,
Para hacer tantas y tantas hogazas,
Para que haya esperanza cada día,
Y vuelvan a jugar, y a sonreír los niños en Gaza.

Besos de azúcar y miel,
Abrazos que reconforten el alma,
Quién limpiará tanta sangre,
y secará esos mares llenos de lágrimas,
Quien devolverá tantas vidas,
Que el odio y la sin razón apaga.

Quién repartirá la comida,
Sin que puedan matarlo las balas,
Quien andará el camino,
y reconstruirá de nuevo las almas,
Quien arreglará los corazones,
De tanta masacre, de tanta crueldad,
quien parara este drama.

Cuando volverán las risas,
Cuando enmudecerán las armas,
A qué dios he de rezarle,
Para que vuelva el amor, la fe y la esperanza,
Cuando volverá la cordura,
Y habrá hermandad y amor, entre la raza humana.

Besos de pan y leche,
Para mitigar el hambre atrasada,
Quien tiene la llave de la tahona,
Para hacer tantas y tantas hogazas,
Para que haya esperanza cada día,
Y vuelvan a jugar, y a sonreír los niños en Gaza.

AJORA (En Hurdano antiguo)


 

Ajora que me se jacen más cortus los jaños,
Que me je jechu sin darmi cuenta vieju,
Que se me ja llenau de escarcha la cabeza,
Y que jandu despaciu encorvau,
mirandu muchu par suelu.


Ajora que sin mí callau no me levantu,
Sentau a la puerta viendu juga a mi nietus,
Ains si suieran cuantu trabajo su abuelu,
En esa tierras de otrus,
Arrancandu comu un esclavu el monti,
Sembrandu olivus y cerezus,
De sol a sol, y sembrandu a partí también los guertus.


Que fácil es ajora la vida,
Lo tienin casi tou echu,
Ya casi naie se sacrifica,
La mayoría de los muchachus se jan idu del pueblu,
En busca de una buena vía,
Esa que no tuvierun sus paes,ni sus abuelus,
Esa que jantes era dura, cobradu un miseriu sueldu.


Ya me quea poca via,
El tiempu me está llamandu jacia el lechu,
Esi que ma espera en el campu santu,
Pa forma parti del suelu,
Joy recuerdu lo que decia el cura,
Y también lo decía mi abuelu,
Polvu jemos siu, y polvu otra vez seremus.


Ajora que me se jacen más cortus los jaños,
Que me je jechu sin darmi cuenta vieju,
Que se me ja llenau de escarcha la cabeza,
Y que jandu despaciu encorvau,
mirandu muchu par suelu.

UNA CASA VACÍA

 


Y sonarán los te acompaño en el sentimiento,
Las lágrimas caerán y será fuerte el dolor,
Como se despide a una persona buena,
Que se hace con el recuerdo y el vacío,
Como se entiende y se procesa una partida,
como te acostumbras a la soledad.

Como se habita una casa vacía,
Donde se coloca tu ropa y de qué manera se entiende tu ausencia,
A quien le doy ahora los abrazos,
Con quien tomo ese café e intercambio mis palabras,
A quien le entrego mi amor y mi cariño,
Con quien comparto ahora mis penas y mis alegrías.

A quien le entrego ahora, sin reservas, ni condiciones mi corazón.