Me perdí en un suspiro suyo,
y la noche me acuno entre sus brazos,
y aunque fue solo en un sueño,
era tan real, tan especial, tan hermoso,
que no quise despertar sin darla un beso,
tenía en mis labios, carmín de sus labios.
Me perdí en un suspiro suyo,
ese que aún sigo buscando,
y en el silencio la llamo a gritos,
aunque pasen sin sueños los años,
aquí sigo de pie, como siempre esperando,
esperando soñar de nuevo con ella,
a darla otro beso, y a que me abracen sus brazos,
a mirarme de nuevo en el espejo,
y tener de nuevo carmín de sus labios.

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