martes, 31 de agosto de 2021

UN SUSURRO EN LA TORMENTA




Lejano tan lejano como el olvido,
Lejano tan lejano como la indiferencia,
Y en la intensidad de este segundo,
Aquí sigo inerte abrazado a la soledad.

Un susurro en la tormenta,
Que descarga su ira en mi corazón,
Las palabras atraviesan mi alma,
Como cuchillos afilados que profanan la carne.

Me rebeló contra estas cuatro paredes,
Y está cárcel hecha de piel y huesos,
Nada retiene mi pensamiento está tarde,
Ni mis ganas de volar hacia la libertad.

No pretendo buscarme en el pasado que no existe,
Hace tiempo partí hacia el punto que separa el infinito,
Dejando atrás las cargas mundanas de mi ayer,
Sin importarme en qué esquina me espere la muerte.

Me pierdo en el sonido hipnotizante de la lluvia,
Mientras los truenos profanan a ratos mis oídos,
Mientras observo la calle por donde hace mucho partió mi vida,
sin despedirse y sin decirme adiós.

Lejano tan lejano como el olvido,
Lejano tan lejano como la indiferencia,
Y en la intensidad de este segundo,
Aquí sigo inerte abrazado a la soledad.

lunes, 2 de agosto de 2021

UTOPÍA

 


Cuando la tempestad pase,
y el tiempo vuelva a ser tiempo,
y la libertad vuelva a ser libre,
nos abrazaremos de nuevo,
y volveremos a poblar las calles.

Cuando la tempestad pase,
jugaran los niños en los parques,
volverá la alegría a los bares,
las familias se reunirán otra vez,
y habrá fiesta en pueblos y ciudades.

Cuando la tempestad pase,
recodaremos con cariño las ausencias,
iluminaremos con una sonrisa el mundo,
lucharemos para ser mejores personas,
e intentaremos corregir nuestros pecados.

Cuando la tempestad pase,
pondremos a prueba lo aprendido,
viviremos cada segundo como si fuese el último,
dejaremos la razón a un lado,
y daremos prioridad al corazón.

Cuando la tempestad pase,
y el tiempo vuelva a ser tiempo,
y la libertad vuelva a ser libre,
nos abrazaremos de nuevo,
y volveremos a poblar las calles.

Cuando la tempestad pase,
espero que hayamos aprendido de nuestros errores.

jueves, 1 de julio de 2021

EL NOVIO DE LA MUERTE (Dedicado a Pepe)

 



Es la primera vez que no sé que escribir,
Es la primera vez que me quedo en blanco,
El golpe está vez es difícil de digerir,
Si la noche fue dura, más dura ha sido la realidad de la mañana.

Esta mañana temprano,
Llegó tu novia a buscarte,
Y en un momento de valentía,
Decidiste acompañar a la muerte,
Como tantas y tantas veces habías cantado.

Hoy te entregaste a sus brazos,
Y la entregaste tu vida sin miedo,
Y te dejaste llevar por ella al cielo,
Para poder conocer de verdad al Cristo al que siempre has venerado.

Hoy en esta mañana soleada,
De este aún mes de junio,
Entregaste tu cuerpo y pusiste alas a tu alma,
Y la preparaste para el último viaje,
Ese viaje que por desgracia un día emprendemos todos, todas.

No voy a decirte el vacío tan grande que dejas,
Porque sé que siempre has sido consciente del amor de los tuyos,
Hoy vuelves a ser el novio de la muerte,
Y sé que haya donde estés no le temerás al tiempo,
Ni le temerás a una última batalla.

Hasta siempre Pepe.

lunes, 28 de junio de 2021

CERRARÉ LOS OJOS

 


Cuando llegue mi hora,
no tendré miedo a partir,
dejaré que me acunen las olas del mar,
partiré sin miedo a donde ir,
la noche se llenara de estrellas,
y dejaré todos mis recuerdos atrás.

Cuando llegue mi hora,
miraré frente a frente a la señora,
sin rencores, con respeto y sin temor,
aceptaré sin reparos mi partida,
y le entregaré al destino mi corazón.

Cuando llegue mi hora,
daré gracias por lo que me ha tocado vivir,
por cada momento compartido en mi vida,
por los aciertos y los fracasos,
y por cada segundo en el que sentí libertad.

Cuando llegue mi hora,
espero que me recuerden como fui,
con mis cosas buenas y malas,
con mis miedos y mis manías,
con mi carácter y mis sonrisas.

Cuando llegue mi hora,
no tendré miedo a partir,
dejaré que me acunen las olas del mar,
partiré sin miedo a donde ir,
la noche se llenara de estrellas,
y dejaré todos mis recuerdos atrás.

Cuando llegue mi hora,
no pediré nada,
solo cerraré los ojos y sin quejas,
diré a este mundo adiós.

miércoles, 16 de junio de 2021

OJOS DE TRISTEZA (Dedicada a Enrique Urquijo)

 


Aquel niño de ojos llenos de tristeza,
andaba perdido por la gran ciudad,
escapaba cada día de la luz del sol,
siempre prefería ser estrella,
y en la noche quería brillar,
y cantarle canciones de amor a la luna.

Aquel niño de ojos llenos de tristeza,
buscaba y buscaba a su sirena,
perdido cada noche en algún lugar,
de esos de amores caros y beso fácil,
en garitos de mala muerte y luces en la puerta.

Aquel niño de ojos llenos de tristeza,
que pudo ser y siempre fue,
todo aquello que esperaba y prometía,
se quedó anclado en su niñez,
y nunca su barco partió del puerto de la adolescencia.

Aquel niño de ojos llenos de tristeza,
una noche de noviembre se entregó a la Dama,
y bailo con ella hasta el amanecer en aquel portal,
y decidió entregarle para siempre su vida,
y dejo de cantarle a la luna,
y dejo mirar a las estrellas para ser una de ellas.

Aquel niño de ojos llenos de tristeza,
andaba perdido por la gran ciudad,
escapaba cada día de la luz del sol,
siempre prefería ser estrella,
y en la noche quería brillar,
y cantarle canciones de amor a la luna.