jueves, 11 de enero de 2024

TARDES DE SABADO






Aquellas tardes de sábado,

la estación de oporto cobraba vida,

por el metro corría la sangre,

camino del centro de la ciudad,

para perdernos en la movida,

que se vestía de gala en los bajos de Aurrera.


Malasaña bendecía su nombre,

y entre cerveza y música,

alguna princesa buscaba su príncipe,

mientras un sapo la miraba fijamente,

al compás de una canción de Radio Futura,

y la tarde iba tejiendo su velo tenue para convertirse en noche.


Moncloa y sus bajos te saludaban,

mientras en el Champandaz la leche de pantera corría,

de litro en litro, de boca en boca,

sobornando a la consciencia,

dejando paso a la euforia del que nada tiene que perder,

salvo la poca vergüenza que aún quedaba en la memoria.


Alonso Martínez abría sus puertas,

mientras Caperucita buscaba al lobo feroz,

cansada del romanticismo enfermizo de un leñador,

que cada tarde la recitaba poemas a su oído,

intentando acompañarla por aquellos garitos de moda,

que abrían hasta altas horas de la madrugada.


La noche daba paso a la madrugada,

y a los bares que recogían los despojos de la noche,

para brindarnos un chocolate con porras,

o un café bien cargado que nos devolviera la cordura,

esa que se había perdido en otra noche de fiesta,

en los locales de moda de Madrid.


miércoles, 10 de enero de 2024

AQUELLAS TARDES

 


Nunca ha habido nada,
como aquellas tardes de invierno,
todos al rededor de la lumbre,
contando historias de aquellos,
que venían de otros lugares,
de visita a nuestro pueblo.

Con la chacina colgada,
y la tinaja junto al fuego,
el pote para la bolsa de agua,
escuchando el chisporrotear de los leños,
el viento sopla con fuerza fuera,
golpeando fuerte contra el albero.

La tarde pasa lenta,
como si se congelara el tiempo,
la plaza grande está vacía,
estamos aún a lunes y hasta el jueves no hay puestos,
el pueblo está solitario, como si estuviera desierto.

Dice de repente mi padre, sin venir a cuento,
os acordáis de los titiriteros,
de las volanderas grandes al lado del colegio,
del enfado que cogió Don Tomás el curandero,
cuando quiso subir a su hijo y le dijeron no sin dinero.

Aquella tarde nos echamos unas risas,
no hay nada como aquellos tiempos,
todos al rededor de la lumbre,
con mi padre, mi madre, mi abuela y mi abuelo,
estaban también mi tía Lady y mi tío Carlo el churrero,
aquellas tardes de matanza, aquellas tardes de invierno.

lunes, 18 de diciembre de 2023

COMO TÚ Y YO QUERAMOS




Cerca, tan cerca como el corazón quiere,

tan cerca como el alma añora,

tan cerca que el destino no tiene espacio,

tan cerca como el deseo que nos una,

tan cerca como la pasión nos caliente,

tan cerca que miles de kilómetros no son suficientes.


Cerca, tan cerca que respiramos el mismo aire,

cerca, tan cerca vivimos en la misma tierra,

y aunque nos distancie océanos y mares,

miramos cada noche las mismas estrellas,

con la luna como testigo cómplice,

de este amor que no entiende de distancias.


Cerca, tan cerca como el hilo rojo,

como una mañana soleada y serena,

como un beso que se posa en los labios,

como una palabra que acaricia la oreja,

dejando a un lado para siempre el miedo,

naciendo en el aleteo de una mariposa.


Cerca, tan cerca como tú y yo queramos,

tan cerca que es imposible estar más cerca,

si es nuestra piel la que acarician nuestras manos,

si son nuestros brazos los que nos rodean,

cerca, tan cerca como tú y yo queramos,

qué kilómetros de más va a tener la tierra.


Cerca, tan cerca como el corazón quiere,

tan cerca como el alma añora,

tan cerca que el destino no tiene espacio,

tan cerca como el deseo que nos una,

tan cerca como la pasión nos caliente,

tan cerca que miles de kilómetros no son suficientes.


Cerca, tan cerca, que a pesar de la distancia siento lo que sientes,

cerca, tan cerca, que a pesar de la distancia escucho tus latidos.

viernes, 8 de diciembre de 2023

OTRO AÑO MÁS




 

Otro año que se suicida lentamente,

susurrando sus pecados a mi oído,

otro año de oportunidades perdidas,

moribundo de estación a estación,

y que a la vuelta de la esquina,

se precipitará al vacío desde las agujas de un reloj.


Otro año de sueños rotos y canciones vacías,

de letras inconclusas y lobos desarmados,

otro año de sapos y princesas,

que ya no cabían en el mismo un cuento,

otro año que nos prometieron el cielo,

y a aquí estamos caminando por el infierno.


Otro año de mentiras mal contadas,

de venenos y colmillos en el congreso,

otro año del que a pesar de todo salimos ilesos,

de cornadas despiadadas e insomnio en las calles,

otro año para enmarcar, otro año moribundo,

que se muere lentamente en un portal.


Otro año de guerras sin sentido,

de crímenes machistas en las casas,

otro año de pederastas y confesionario,

otro año sin educación, ni respeto,

otro año que ahí gente muriendo en el estrecho,

mientras el tiempo corre sin sentido.


Otro año de Sabinas, Dígitos, Messi y Mafaldas,

de llorar a los que ya se fueron,

otro año que llega a Navidad,

haciéndome cada día más viejo,

otro año sin más, que se me ahogo en el tintero.

viernes, 1 de diciembre de 2023

EN MI PELLEJO





Me he empeñado en ser quien no soy,

en soñar con lo que no quiero,

cambiando rosas por espinas,

quise ser una vez bucanero,

y si hoy vienes a buscarme te digo,

que no pretendo llegar virgen al cementerio.


Me he empeñado en caminar cuesta arriba,

descalzo por caminos de piedra y espinas,

del saltar al vacío sin red, ni paracaídas,

tuve vocación de poeta, tuve vocación de suicida,

cuando las musas me echaban de su cama cada día.


Me he empeñado en ser quien no soy,

ahogando mis fantasmas en una botella,

caminando por la cuerda floja de la soledad,

escribiendo mi nombre en las aceras,

de esta maldita ciudad que me hace prisionero,

mientras me asesina la infame rutina.


Me he empeñado en ser quien no soy,

gritando otros nombres al viento,

mientras los años pasan atropellándose unos a otros,

y el tiempo cruel y despiadado llena de arrugas mi cuerpo,

sin darme tregua ni cancha aliado con el destino,

que una vez me declaro la guerra y desde entonces es mi enemigo.


Me he empeñado en ser quien no soy,

Aprendí a esconderme en el espejo,

para esconderme de ti, si de ti,

ese fulano con el que apenas hablo, al que ya no veo,

ese mismo que vive dentro de mí,

escondido como un cobarde dentro mi pellejo.


Me he empeñado en ser quien no soy,

en soñar con lo que no quiero,

cambiando rosas por espinas,

quise ser una vez bucanero,

y si hoy vienes a buscarme te digo,

que no pretendo llegar virgen al cementerio.