Con solo una mirada,
La locura asaltó nuestros vuelos.
Con tan solo una palabra,
Se detuvo el mundo entero.
Y después de unas horas,
Dibujamos en nuestros corazones un te quiero.
Vasto una tarde para darle vida a los sueños.
Entre mirada y mirada,
Creamos de la nada un universo,
donde nuestras almas cada noche encuentran, para darse un beso,
Y donde nuestros corazones pueden vivir sin miedo,
extendiendo sus alas,
Volando sin límites los mismos cielos.
Vasto una tarde,
Para crear lo eterno.
