sábado, 13 de julio de 2019

Y CREÍMOS EN OTROS HOMBRES




Y creímos en otros hombres,
Y creímos en sus palabras,
Nos vendieron mentiras como verdades,
Nos convencieron de que vivimos en libertad,
Y nos esclavizaron con el yugo del dinero.


Y creímos en otros hombres,
Y creímos en sus palabras,
Mientras nos encadenaron con sus leyes,
Mientras nos robaban hasta el alma,
Y fueron poco a poco echándonos de nuestras casas.


Y creímos en otros hombres,
Y creímos en sus palabras,
Mientras nos vendían sus razones,
Iban amordazandonos la ideas y la boca,
Haciéndose cada vez más ricos y nosotros más pobres.


Y creímos en otros hombres,
Y creímos en sus palabras,
Mientras se reían de nuestra dignidad,
Mientras nos pisoteaban nuestra humanidad,
Y sin escrúpulos nos esclavizaban.


Y creímos en otros hombres,
Y creímos en su palabra,
Mientras nos dejaban su religión y su política,
Ellos se quedaron nuestro dinero y nuestras tierras,
Nuestras libertad y nuestra verdad, dejándonos sin nada.


Y creímos en otros hombres,
Y creímos en sus palabras,
Mientras sus lenguas escupían veneno,
Y sus acciones nos mataban.


martes, 2 de julio de 2019

DE VERDE Y AGUA (Casar de Palomero, las Hurdes, Cáceres)





De verde y agua dividiendo las orillas,
Dando forma y dibujando el terreno,
Sobras y luz debajo de las sombrillas,
Con la música inolvidable del viento,
Acompasada por el baile de los arboles.

De verde y agua dividiendo las orillas,
Desde el puente enamorando la vista,
Que se pierde contra corriente río arriba,
Por el sendero que lleva al alma,
A recodar los días más bonitos de mi niñez.

De verde y agua dividiendo las orillas,
Sintiendo como ha pasado el tiempo,
Con lágrimas asaltando sin permiso mi cara,
Dándome cuenta como ha cambiado todo,
Y como mi cuerpo se ha hecho viejo.

De verde y agua dibujando las orillas,
Voy dejando que a mi corazón lo arrastre la corriente.



martes, 25 de junio de 2019

JUICIO FINAL







En esta sala donde se celebra el juicio final,
la mente mata al corazón y se apodera de los sentidos,
cabalgando esta noche oscura y maldita,
con la espada de Damocles sobre el cuello,
intento parar con todas mis fuerzas el mal que me posee.

Qué más da donde he de colocarme,
si hace tiempo que el demonio ocupo mi carne,
y sé bien donde irán a parar mis huesos,
y no hay nada que ya pueda salvarme,
pues mis pasos se dirigen raudos al infierno.

Figuras Satánicas danzan sobre la hoguera,
las leguas de fuego se elevan hasta las estrellas,
la tierra arde y los pecadores pagan sus deudas,
mientras los que creen que son puros se alegran,
sin mirar a su espalda donde está ella,
tranquila sin prisa afilando su guadaña.

El olor desagradable de la carne quemada,
se mezcla con gritos de dolor insoportables,
el aquelarre se apodera de la vista,
mientras los demonios echan más leña a lumbre,
y los cuerpos se deshacen con rapidez como si fuesen cera.

Esta noche amigo mío cenamos en el infierno,
pues Lucifer nos ha abierto las puertas,
y nos espera con los brazos abiertos,
para torturar nuestras almas por toda la eternidad.


viernes, 21 de junio de 2019

EN UNA MIRADA



Basto una mirada para detener el tiempo,
después de una sonrisa se dijeron los nombres,
en el primer abrazo sintió que había alcanzado sus sueños,
Y en el primer beso sintió que por fin había llegado a su hogar.


Los días se a cortaron de repente,
Lo que antes eran días apenas parecían segundos,
Estar con ella era volar sin alas, sin moverse,
Y entendió de repente lo que era eterno,
Y se sintió como nunca jamás se había sentido.


Se preguntó como podía haber vivido sin ella,
Y dio gracias a Dios y a la vida por dejarle conocerla,
Y dio gracias al destino por hacerlos coincidir en aquel lugar,
Y por haber hecho que sus almas se encontrarán,
Cuando casi ya había dejado de creer en el amor.


Basto una mirada para dar sentido a toda su vida,
Y encontró la respuestas que siempre había buscado,
Y vio en los ojos de ella su presente y su futuro,
Y vio en los ojos de ella a sus futuros hijos,
Y se dio cuenta de que por fin todo su pasado tenía sentido.


Basto una mirada para detener el tiempo,
después de una sonrisa se dijeron los nombres,
en el primer abrazo sintió que había alcanzado sus sueños,
Y en el primer beso sintió que por fin había llegado a su hogar.


martes, 18 de junio de 2019

ESTAS MANOS TEMBLOROSAS



Las nubes juegan esta noche con la luna,
y a penas se pueden ver las estrellas,
la oscuridad quiere ocupar su lugar,
pero es traicionada por la luz de las farolas.

En silencio estas manos temblorosas,
intentan dibujar en la retina del lector,
lo que se hace visible a través de la ventana,
mientras pasan con lentitud los minutos.

La noche se alarga como si el mañana no existiera,
y el viento hace danzar las ramas de los árboles,
en un baile acompasado con un ritmo desigual,
que deja en la calle el sonido de un susurro,
que solo rompe de vez en cuando un coche que pasa.

A estas horas los recuerdos atacan sin piedad por la espalda,
y pasan por mi memoria tanta gente conocida,
que un día se cruzó por mi vida y que ya han partido,
y otras personas de las que hace tiempo no se nada,
porque el destino y la vida es así de caprichosa.

A estas horas de la madrugada,
cuesta enlazar las palabras para que tengan sentido,
y en último intento de aguantar las últimas horas,
abro la ventana para que el viento me susurre al oído,
una triste canción desgarradora que habla de soledad.

Las nubes juegan esta noche con la luna,
y a penas se pueden ver las estrellas,
la oscuridad quiere ocupar su lugar,
pero es traicionada por la luz de las farolas.