sábado, 7 de noviembre de 2026

MIL PUERTAS

 


Llamé a mil puertas,

las encontré cerradas.

Quería hacerme más grande

y saltar las murallas,

pero una voz me detuvo,

como si fuera una bala.


Llamé a mil puertas,

las encontré cerradas.

El insomnio pudo conmigo,

me sorprendió la madrugada.

Allí estaba yo,

rogando por un mañana,

bajo una lluvia incesante

que ocultaba mis lágrimas.


Llamé a mil puertas,

las encontré cerradas.

Me cobijé en un rincón,

abrazado a mi alma.

Y allí, entre cartones,

me entregué a otra noche helada.

Y, en un último suspiro,

encontré la paz que anhelaba.


jueves, 5 de noviembre de 2026

HERMANO, AQUÍ ME TIENES (A mí hermano David Ruiz)




Cuando vengan mal dadas,

y el viento sople en tu contra,

cuando la noche sea larga

y el dolor cierre tu boca,

que no se te quiebre el alma,

ni se rinda tu corazón,

que hasta en las noches más negras

siempre queda un rayo de sol.


Sabes, hermano, que aquí me tienes,

sin preguntas ni condiciones,

para compartir tus silencios,

tus heridas y tus temores.


Y si la vida te golpea,

si te falla hasta el destino,

aquí tendrás siempre a tu hermano,

caminando junto a ti por el camino.


No hace falta que seas fuerte,

ni que escondas lo que sientes,

que los hermanos de verdad

están ahí cuando más duele.


Y si algún día caes al suelo

y te faltan las fuerzas para andar,

yo caminaré a tu lado,

o te ayudaré a levantar.


Porque pase lo que pase,

venga lo que venga, hermano,

mientras me quede aliento,

Siempre caminaré a tu lado.

A MI HERMANO, AUNQUE ESTÉS LEJOS (A mi hermano Jose Luis)


 


Ahora que aún nos queda tiempo,

aunque nos muerdan las madrugadas,

quiero sentarme frente a ti,

mirarte a los ojos, cara a cara,

y soltar de golpe todo aquello

que la distancia nos robó

y el corazón nos dejó en la garganta.


Porque eres mi hermano, joder,

de esos que no se cambian por nada,

aunque haya kilómetros de por medio

y mil silencios en nuestras palabras.


Aunque la vida nos lleve por caminos distintos,

que nos golpee, que nos ponga a prueba,

pero hay lazos que ni el tiempo rompe

ni la distancia consigue que mueran.


Y si algún día nos faltan las fuerzas,

si el mundo nos vuelve a dar la espalda,

que nos encuentre de pie, hermano,

con el corazón abierto

y nuestra vieja rebeldía intacta.


Porque mientras nos quede vida,

mientras nos arda la sangre en las venas,

siempre habrá un abrazo pendiente,

una charla que rompa el silencio

y un hermano esperando al otro

al final de la carretera.

miércoles, 4 de noviembre de 2026

SI ESTÁS AHÍ

 



Si estás ahí,

te hablo a ti… sí, a ti.


A ti, de quien me han dicho que existes,

a ti, que dicen que nos visitaste una vez,

a ti, al que llaman Hijo de Dios.


A ti te hablo…

o quizá a tu Padre.


Espero que me escuches,

que mis palabras lleguen hasta ti

y que, por una vez,

hagas algo.


Dime, ¿por qué permites tanta maldad,

tanto dolor y tanto odio?

¿Por qué observas el mundo

y no haces nada?


¿Por qué permites el racismo,

la injusticia y la crueldad?

¿Por qué no pones orden

en esta que llaman tu Creación?


¿Acaso careces de alma y corazón?

¿O es que has decidido mirar hacia otro lado

mientras tus hijos sufren,

mientras unos lloran

y otros mienten sin piedad?


Dime, ¿no escuchas sus gritos?

¿No ves sus lágrimas?

¿No sientes el dolor

de quienes ya no pueden más?


¿Por qué permites que el inocente sufra

y que el malvado siga caminando?

¿Por qué callas cuando más te necesitamos?


Dime, si de verdad estás ahí…

si de verdad eres quien dicen que eres…

¿Porque te escondes?


¿Acaso no te importa el sufrimiento de tus hijos?

Ya llevamos demasiado tiempo esperando una respuesta que nunca llega,

De ti depende solucionar todos los problemas,

O seguir escondiéndote como un cobarde.


domingo, 25 de octubre de 2026

AZAR

 


Miradas que buscan otras miradas,

ojos que se encuentran en medio de la nada,

sonrisas que despiertan nuevas sonrisas,

palabras que florecen sin ser pronunciadas.


Corazones que encuentran su latido,

almas que reconocen a su alma gemela,

tiempo para conocerse, paciencia en la espera,

sueños que duermen y sueños que despiertan,

pasión, locura y amor sin prisas,

amor sin fronteras ni barreras.


Ilusión y esperanza en cada amanecer,

minutos interminables cuando tardas en volver,

soledad cuando la vida un instante te aleja,

y sonrisas, lágrimas y besos

cuando el abrazo por fin llega.


Lo centras todo en ella,

en su mirada, en su voz, en su presencia;

todo a su alrededor nace, crece y navega,

como un mar que descansa en la calma,

como un océano que ruge en la tormenta.


Porque en ella la vida encuentra su paz,

en ella los sueños vuelven a volar,

en ella cada día tiene sentido,

y cada latido se convierte en un motivo

para volver a amar.


Cada mañana das gracias a Dios

por el regalo de haber podido conocerla,

por cruzar su camino con el tuyo,

por tener la dicha de sentirla tan cerca.


Y cada día, cuando vuelves a mirarla,

descubres algo nuevo que te enamora;

porque el amor, cuando es verdadero,

no conoce finales ni se agota:

renace con cada beso,

despierta con cada mirada

y vuelve a florecer a cada instante,

como si fuera la primera vez

que tu alma se enamora.