Que mi ausencia no sea tú prisión,
No detengas tu vida en mi tumba,
Y aunque los recuerdos sean muy fuertes
y te arranquen miles de lágrimas,
Salta en los charcos, rie, corre, vive, se feliz,
No tienes porqué parar y dejar pasar tu vida hablándole a una silla vacía.
Recuerda que ya nos lo dimos todo en el tiempo compartido.

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