jueves, 1 de marzo de 2018

A SOLAS





A solas en este día lluvioso,
miro por la ventana al horizonte,
mientras escucho a Carlos Rivera,
cantarle al amor sin ponerle nombre,
describiendo una gran historia.

A solas con este folio en blanco,
que espera llenarse de letras,
entre lo dulce y lo amargo,
con las lagrimas del alma del poeta,
que intenta escribir lo eterno.

A solas con mi musa,
intentando quitarle la ropa,
jugando al juego de las palabras,
construyendo poco a poco cada estrofa,
que de sentido y belleza a la vida.

A solas con la soledad,
que me reta y que me provoca,
que me eleva y que me arrastra,
que pone a veces en mi cuello la soga,
o me da la libertad.

A solas con mi corazón,
que pone vendas a la razón,
que me hace volar y aterrizar de nuevo,
sin salir de este mundo que es mi habitación,
entre lo real y lo abstracto.

A solas conmigo mismo,
dejando dibujar a mi imaginación,
las historias que siempre he soñado,
y que guarde en lo mas profundo de un cajón,
por terror o miedo al fracaso.

A solas en este día lluvioso,
miro por la ventana al horizonte,
mientras escucho a Carlos Rivera,
cantarle al amor sin ponerle nombre,
describiendo una gran historia

miércoles, 28 de febrero de 2018

HOY DESNUDÉ MI ALMA




Hoy desnudé mi alma en soledad,
Y cure las heridas que tenia en mi corazón,
Le grite al viento tu nombre para desahogar mi dolor,
Hoy le hable al desierto de ti y en el desierto llovió.

Hoy me quite el disfraz de lobo,
Y deje al cordero contemplando la luna,
Hoy caminé por mis pensamientos tenebrosos,
Y encontré mi dignidad a los pies de tu cama.

Hoy desterré de mi cuerpo a la adición que me sometía,
Y perdone sin condiciones todo el daño que me hecho,
Hoy deje de cargar con el peso de mis pecados,
Y deje de andar por los caminos que me llevaban a la perdición.

Hoy deje atrás el pasado y zanje las cuentas con mi conciencia,
Hoy alimente con amor propio mi días,
Asomándome al abismo de mi otro yo,
Que desde el espejo me gritaba aún tenemos vida.

Hoy la noche es gélida pero estrellada,
La madrugada pinta de azules el cielo,
Ya no hay rastro de tormentas pasadas,
Y vuelve a brillar el sol allá en el alto.

Hoy desnudé mi alma en soledad,
Y cure las heridas que tenia en mi corazón,
Le grite al viento tu nombre para desahogar mi dolor,
Hoy le hable al desierto de ti y en el desierto llovió.

Hoy escribí un nuevo tiempo en la obra de mi vida,
Con la tinta imborrable que produce la paz de mi alma.

domingo, 25 de febrero de 2018

LA CHICA DE LOS CABELLOS RIZADOS (Natalia Ruiz Ortega, Florencio Ruiz (the shadow)



Margaret sentía una opresión,
exhalaba sus últimos alientos,
reflejados en la pequeña ventana,
de su solitaria y oscura habitación.

Se evaporaban sus sueños,
y sólo se limitaba a pensar,
en lo fácil que le había regalado,
aquel pasaje a la pureza de su alma,
y una entrada a su tierno corazón.

Unos pasos dirigentes sujetaron el arcaico pomo,
entro y se sentó en el extremo de la cama, en silencio.
jugando conmigo al cruel juego de la indiferencia,
sin importarle las heridas que hacia en mi interior,
dejándome entender que todo era una vil mentira.

lo peor de todo es que yo creí cada una de sus palabras
mi voz sonaba entrecortada, repleta de rabia, mientras mis lágrimas caían,
pero con ese toque de retención que solo produce el orgullo,
de aquella que sabe que todo esta apunto de llegar a su final.

¿Sabes porqué te he dejado?
yo me limitaba a observar la ventana,
esperando oír aquello que no quería oír en silencio,
mientras el, seguía perfilando sus palabras.

Te he dejado porque los hombres cobardes tememos a las mujeres fuertes,
La misma rabia que invadía su interior apareció en mí dejando huérfanas mis manos,
las lagrimas que brotaban de ambos eran testigo de que su piel se estremecía sólo con verme,
pues yo era tormenta y la electricidad recorría mis labios húmedos,
y de repente en mi ceso el dolor, pues ya nadie podría hacerle daño a la chica de cabellos rizados.


viernes, 23 de febrero de 2018

ROJA Y ATEA (Escrito por Natalia Ruiz y Florencio Ruiz (the shadow)



Roja y enemiga para los Franquistas,
republicana con papeles pero sin derechos,
atea y paria para la santa iglesia,
en la lista del régimen para firmar su entierro.

Conoció a un hombre llamado Miguel,
de él se enamoró y con él se casó,
y volvieron a la lucha en el frente,
de aquella España feroz, donde corría la sangre desde Madrid a Badajoz.

Abandonaron la pólvora, dejaron las armas,
curaron su corazón y se secaron sus lagrimas,
recogieron su pobreza y se fueron a Extremadura,
con su hija pequeña a la que llamaron Esperanza.

Trabajo de sirvienta y el de guarda,
dejando a un lado su orgullo y su pensamientos,
sacaron con esfuerzo adelante a su familia,
con sudor, dolor y sufrimiento.

En aquella España de cartillas de racionamiento,
de hambre para hoy y miserias para mañana,
en aquella España del dictador Franco,
en aquella España de mordazas y muertos en las cunetas.

sábado, 17 de febrero de 2018

ESCRIBU COMU HABLU




Escribu comu hablu y hablu comu escribu,
Pues soy de casar de Palomeru, esi es el pueblu miu,
Nació y criau a la sombra de los cerezus y olivus,
Y con mas corazón en el cuerpu que la sotana de un obispu.

Escribu comu hablu y hablu comu escribu,
Pues nunca a naie na jamas le pediu,
Ya lo tengu tou ganau y lo tengo ya tou vendiu.
De na me va a servi la casa ni el guertu mío,
Pues cuandu la señora venga a buscarmi tendre to el caminu corriu.

Escribu comu hablu y hablu comu escribu,
Pues mi escuela fue la via, la via que yo he viviu,
Trabajandu cada día en el campu como un descosiu,
Quebrándome la rabailla con la segureja, el sachu y el picu.

Escribu comu hablu y hablu comu escribu,
Na me importa a mi que no se entienda lo que digu,
Pues yo he sio mu feliz entre estas montañas metiu,
Y si se gunde el mundu que no cuenten conmigu.

Escribu comu hablu y hablu comu escribu,
Pues soy de casar de Palomeru, esi es el pueblu miu,
Nació y criau a la sombra de los cerezus y olivus,
Y con mas corazón en el cuerpu que la sotana de un obispu.

Escribu comu hablu, hablu comu escribu.