Toma mi mano, no temas,
aunque antaño fui demonio y vagué por el infierno,
hoy solo soy un nómada en esta tierra,
buscando lo eterno.
Mi corazón está herido,
y mi alma llora en silencio,
pero te ofrezco mi mano,
para que te aferres a ella en los malos momentos,
no te pido nada a cambio,
y si lo deseas, camina conmigo,
hasta el final de nuestro tiempo.

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